lunes, 8 de febrero de 2010
Expertos venezolanos pueden resolver crisis eléctrica en Venezuela.
El experto en materia eléctrica explicó que a finales de 2009 la capacidad de las plantas eléctricas que hay en el país tanto hidroeléctricas como las que trabajan con combustibles fósiles como el gas, gasoil o petróleo, no fue suficiente para cubrir la demanda máxima que fue de 17.300 megavatios.
Indicó que la capacidad de las plantas que están disponibles apenas alcanzan unos 16 mil megavatios, lo que produce un déficit de alrededor 1500 megavatios, situación que generó el racionamiento.
Aclaró que esta situación nada tiene que ver con el "Niño", pues este fenómeno agrava la situación, sobretodo en los estados andinos Mérida, Táchira y Trujillo que vienen sufriendo racionamiento desde hace siete meses.
"Así comience a llover a nivel de la represa del Gurí el problema eléctrico persistirá, pues hace falta recuperar varias plantas dañadas en Venezuela".
De igual modo, aseveró el ex presidente de Enelven que el nivel del embalse está disminuyendo lo que quiere decir que el plan de racionamiento no está dando buenos resultados, pues la solución está en recuperar las plantas térmicas del país.
Planta centro prácticamente no tiene generación disponible. Es una planta que tiene capacidad para generar 2 mil megavatios y solamente produce 300 megavatios, dijo Portillo.
Además, advirtió el experto que a partir de mayo el problema eléctrico se va a agravar pues la época calurosa aumenta la demanda eléctrica.
Destacó que las acciones del Gobierno deben estar dirigidas a recuperar lo más pronto posible la planta térmica y las plantas que están dañadas en el Guri e igualmente tomar acciones de emergencia como instalar barcazas en zonas estratégicas lo que permitiría aumentar la capacidad de generación.
En el caso de la Costa Oriental del Lago el especialista reiteró la urgencia de instalar los equipos eléctricos que se encuentran guardados en la empresa Sigmara ubicada en la carretera N de Ciudad Ojeda.
Asimismo, recomendó la ubicación de tres barcazas de 200 megavatios cada una que suministren los 600 megavatios que requiere la subregión.
martes, 2 de febrero de 2010
Bandera, Himno y Escudo del Estado Bolívar.
BANDERA DEL ESTADO BOLÍVAR.
HIMNO DEL ESTADO BOLÍVAR.
Coro
Con áureos buriles tus magnas proezas
la historia en sus faustos por siempre grabó;
tu suelo es emporio de ingentes riquezas,
¡tu cielo, el más bello que el sol alumbró!
I
Gentil amazona de faz sonriente,
gallarda te muestras sobre alto peñón;
¡el lauro circunda tu olímpica frente
y el viento tremola tu airoso pendón!
II
Al trágico encuentro de hirsutos leones,
tus águilas fueron en marcha triunfal;
¡y el son de San Félix brilló en tus blasones!,
‘¡y fue desde entonces tu nombre inmortal!
III
Tu encierras, ¡oh Patria! lo bello y lo grande.
La gloria te ilustra, te ampara el honor.
Y el bravo Orinoco tus pecho expande
Cantando su eterno poema de amor
IV
¡Guayana! Santuario de músicas lleno,
que brindas al alma contento y solaz,
permitan los hados que siempre en tu seno
sus rosas y mirtos deshoje la paz.
Letra: José Manuel Agosto Méndez.
Música: Manuel Jara Colmenares.
Bandera, Himno y Escudo del Estado Barinas.
BANDERA DEL ESTADO BARINAS.
HIMNO DEL ESTADO BARINAS.
CORO
Alto timbre de honor ostentamos
de la patria en la invicta bandera;
Es de mayo, la luz, que surgiera
al nosotros gritar "libertad".
I
Una vez se pobló mi llanura
con heroico tropel de guerreros
que esgrimían sus limpios aceros
de un deseo magnifico en pos.
II
Sus alforjas llene, generosa,
e inmole mi rebaño aquel día
hueste e inmortal emprendía
la conquista del templo del sol.
Letra: General Rafael Montenegro.
Música: Pedro Elías Gutiérrez.
Bandera, Himno y Escudo del Estado Aragua.
BANDERA DEL ESTADO ARAGUA.
HIMNO DEL ESTADO ARAGUA.
En el libro que guarda la fama,
tendrá nuestro nombre
soberbio blasón;
el valor, nuestro hermoso oriflama
y el único escudo será el corazón.
I
Nuestras armas por siempre triunfales
humillaron al fiero español,
del clarín a las voces marciales
que oyó en sus montañas la tierra del sol.
II
Nuestro pueblo vibró de coraje
cuando esclava la Patria gimió,
como ruge, del yugo al ultraje
con ira potente soberbio el león.
III
En el campo sangriento de Marte
libertad a la Patria ofrendó,
la proeza inmortal de Ricaurte
que en tierra aragüeña
su Olimpo encontró.
IV
Coronó nuestras cumbres la gloria
cuando Ribas la espada blandió
y a su homérico afán La Victoria
con sangre opresora sus campos regó.
Letra: Ramón J. Bastidas.
Música: Manuel Betancourt.
lunes, 25 de enero de 2010
lunes, 18 de enero de 2010
Cachapas de Hoja.
El maíz, tienen a Centro y Mesoamérica como sus cunas y desde allí fueron trasladados al resto del continente. Para las grandes civilizaciones precolombinas, este cereal era considerado no sólo alimento sino un símbolo de riqueza, ornato e incluso una divinidad.
Del contacto con comunidades como los incas, mayas y aztecas es que el maíz llega a Venezuela, donde a su vez ha sufrido transformaciones que han dado lugar a nuevas variedades. De hecho, se habla de unas 19 razas sólo en el norte del país y una extensión de cultivos que ocupan cerca del 25% del total de tierras destinadas para la agricultura.
Es lógico entonces que el maíz sea un elemento esencial en la mesa del venezolano en sus diferentes presentaciones: harina precocida, en granos y en cereales.
Entre todas las muchas recetas donde el ingrediente principal es el maíz encontramos que la Cachapa y la Arepa son las reinas del maíz, esta vez queremos dedicar unas líneas a la hermanita de esas queridas venezolanas: La cachapa de hoja. Se trata de una masa preparada a base de maíz fresco molido y que se envuelve en las hojas del maíz fresco, para luego cerrarse y cocinarse en agua hirviendo. Se come con mantequilla, queso, nata, en el desayuno o la cena, o acompañando carnes de res, pollo ó cerdo asada ó a la parrilla.
Ingredientes
10 tazas de agua
2 cucharaditas de sal
10 jojotos (Mazorcas) tiernos con sus hojas
4 cucharaditas de sal
2 cucharaditas de azúcar
1 taza de agua
3/4 de taza de azúcar
Preparación
En una olla grande se ponen a hervir las 10 tazas de agua y las 2 cucharadas de sal (el agua debe estar en ebullición al momento de preparar las cachapas). En el fondo de la olla debe colocarse una capa de hojas para sostener las cachapas de forma vertical durante la cocción.
Se pelan los jojotos "Elotes o Mazorca" tambien llamados asi en otros Paises,y se eliminan las hojas en mal estado, guardando las que estén limpias y cuidando que no se mojen. Se desgranan los jojotos, raspando los granos con un cuchillo (sin cortar la tusa). Luego se muelen en un molino grueso.
En un envase se mezclan, con una cuchara de madera, los jojotos molidos, las dos cucharaditas restantes de sal, el azúcar y la taza de agua. Se revuelven los ingredientes hasta que la masa alcance una consistencia gruesa.
Se enrolla una hoja de jojoto, dejando un hueco en la parte superior. Se dobla de la mitad hacia arriba por la parte inferior. Se procede a rellenar de masa la hoja con un cucharón pequeño y se le coloca otra hoja en sentido contrario. Se amarran las hojas a la mitad, con la mezcla en su interior, con una tira hecha de las mismas hojas del jojoto de 1 cm. de ancho aproximadamente y que sea lo suficientemente larga.
Se repite este proceso hasta envolver toda la mezcla. Posteriormente, se introducen las cachapas, una a una, y en posición vertical, en la olla que se colocó previamente a hervir.
El tiempo aproximado de cocción, es 45 minutos. Para saber si están listas se golpean con los dedos y cuando suenen huecas se les baja la temperatura.
Las cachapas de hoja se comen, recién hechas, con mantequilla y queso de mano o se guardan en la nevera para calentarlas luego.
lunes, 21 de diciembre de 2009
Se necesita destreza especial para "Comerce una Arepa".
Es una de esas venezolanidades que adquirimos sin darnos cuenta. Es un acto de malabarismo que si no lo aprendemos de chiquitos, luego tenemos altos riesgos de perder la mitad de nuestra comida rodando por los suelos.
Primero, el reto de sostenerla, balanceando en una mano, el plato de cartón y la envoltura de papel. Mientras, con la otra, la desfloramos para poder darle el primer mordisco. Cuando lo logramos, con la boca bien abierta y firme, debemos comerla en un recorrido circular, como las agujas del reloj, para poder “agarrar” masa y relleno al mismo tiempo que atajar cualquier pedazo que intente escapar y evadir el chorrito de grasa que se desliza por la mano.
Es una deliciosa operación que nos caracteriza, y que cuando invitamos a un amigo de otro país a disfrutar de una buena arepa rellena, después de una noche de trasnocho, en una arepera plena de gente e iluminada de luces de neón, no debemos sorprendernos, cuando este, asombrado con nuestra habilidad y temeroso de fracasar en su intento de imitarnos, termina comiéndosela con cuchillo y tenedor, lo cual seguramente, no le sabrá igual.






